Expresión que denota, además de reclamo, cierto aire de conmiseración por un error propio o ajeno, pero que de todos modos uno debe resolver a como dé lugar. Para darle más énfasis, debe decirse despacio y con salivación: ¡Chin-ga-da-ma-dre!
¡Chin-ga-da-ma-dre! Tengo que trabajar en día festivo.
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Y falta el diminutivo!! Por ejemplo chingaaa!! Llego mi jefe!!! Jajajaja