Mecanismo de defensa: Juego, malabar que realiza el cerebro de una persona para poder convivir con el hecho de ser un pendejo y/o un depravado.
Cuando conoces a alguien y te preguntas: “¿pero no se da cuenta de lo pendejo que es?” la respuesta es no, no se da cuenta porque su cerebro no le deja. Freud llegó a esta conclusión después de una discusión con su hermano, hecho que quedó plasmado en su célebre artículo: “Julius, eres muy tonto: una reflexión sobre la capacidad del cerebro para vivir con la estupidez a cuestas”.
Principales mecanismos de defensa.
Negación: Modelo de comportamiento en que el sujeto se enfrenta a los conflictos negando su existencia. Ejemplo: “Cada vez que mi mujer tiene un viaje de negocios compra condones. Es una especie de ritual raro, ¿sabes?, es que ella es muy neurótica.”
Proyección: Modelo de conducta según el cual un sujeto deriva sentimientos o cualidades propias en terceras personas. Ejemplo: “Bueno, sí, me llamo Juan, pero no soy un puto maricón cómo tú.”
Racionalización: Modelo de conducta que justifica acciones que se presuponen socialmente reprobables. Ejemplo: “Júzgame si quieres, pero que sepas que en muchísimas culturas follar con peces es símbolo de excelencia intelectual. ¿Te vas a acabar la pescado?”
Formación reactiva: Mecanismo por el cual el sujeto expresa el deseo opuesto al que siente. Ejemplo: “No me apetece nada, pero nada, nada, nada, que esa rubia de ahí me haga una mamada. Y no lo digo en plan formación reactiva, ¿eh?, es que yo soy más de morenas.”
Represión: Mecanismo basado en la renuncia consciente del placer.
Ejemplo: “¿Y si te vistes y jugamos Wii?”